¿Cómo se hace el pan?
Una rebanada de pan es blanda, ligera y está llena de agujeritos. Pero antes de ser pan era un grumo mojado y pegajoso. ¿Cómo convierte un panadero ese grumo en una hogaza esponjosa?
Mezclar la masa
El pan empieza con solo unas pocas cosas sencillas: harina, agua y un ayudante especial llamado levadura. Cuando los mezclas y los amasas juntos, se convierten en un grumo elástico y pegajoso llamado masa.
El panadero amasa la masa —empujándola, doblándola y apretándola— hasta que queda suave y saltarina.
Pequeñas fabricantes de burbujas
Ahora viene la magia. La levadura está hecha de seres vivos diminutos, demasiado pequeños para verlos. Mientras están en la masa calentita, se comen la harina y sueltan diminutas burbujas de gas.
Las burbujas quedan atrapadas dentro de la masa elástica, así que todo el grumo poco a poco se hincha y crece más grande, como un globo que se llena de aire. Esto se llama fermentar.
Hornearlo hasta dorarlo
Por fin, la masa hinchada va a un horno muy caliente. El calor hace que la masa se vuelva firme para que conserve su forma llena de aire, y dora el exterior hasta formar una corteza dorada y crujiente.
¡Y sale un pan calentito y esponjoso, lleno de los agujeritos que dejaron todas aquellas burbujas!
Dato curioso: La gente lleva miles de años haciendo pan; mucho antes de que existieran los hornos, ¡cocían pan plano sobre piedras calientes al sol!