¿Cómo revientan las palomitas?
¡Pop! ¡Pop-pop-pop! No hay nada como el sonido de las palomitas saltando en la sartén. Pero ¿cómo se convierte una semilla dura y pequeña en un aperitivo blanco y esponjoso? La respuesta es un poquito de magia llamada vapor.
Una gota de agua dentro
Cada palomita empieza como un grano de maíz duro y dorado. Justo en el centro de cada grano se esconde una pequeña gota de agua. El grano también tiene una cáscara dura y resistente por fuera, como una chaquetita fuerte.
El calor hace que el vapor empuje
Cuando calientas los granos en una sartén caliente, la gota de agua de dentro se pone cada vez más caliente. Pronto se convierte en vapor. El vapor es agua que se ha vuelto gas, y necesita mucho más espacio.
El vapor empuja y empuja contra la cáscara dura. La cáscara aguanta todo lo que puede, pero la presión sigue aumentando. Por fin —¡pop!— la cáscara revienta.
Dándole la vuelta del revés
Cuando el grano revienta, el interior blanco y esponjoso se hincha hacia fuera y queda casi del revés. Ese bocado esponjoso es la palomita que te comes. El pequeño «pop» que oyes es la cáscara rompiéndose y el vapor saliendo a toda prisa.
Dato curioso: Las palomitas pueden saltar hasta unos 8 centímetros en el aire cuando revientan, ¡como si el grano diera un pequeño brinco!