¿Por qué cambia de forma la Luna?
Una noche la Luna es una bola plateada redonda. Una semana después es una fina raja curvada. ¿De verdad está cambiando de forma la Luna? No: sigue siendo la misma roca redonda. La magia tiene que ver toda con la luz.
El Sol ilumina la Luna
La Luna no crea luz propia. Brilla porque el Sol brilla sobre ella, igual que una pelota se ilumina cuando le apuntas con una linterna.
El Sol solo puede iluminar una mitad de la Luna a la vez: la mitad que apunta hacia él. La otra mitad se queda a oscuras.
Vemos cambiar la parte iluminada
La Luna está siempre viajando en un gran círculo alrededor de la Tierra. A medida que se mueve, miramos su mitad soleada desde ángulos diferentes.
A veces vemos toda la mitad iluminada: una luna llena brillante. A veces vemos solo una fina curva, llamada luna creciente. A veces el lado iluminado apunta hacia el otro lado y casi no vemos nada: eso es la luna nueva. Estas formas cambiantes se llaman las fases de la Luna.
Siempre redonda, siempre ahí
Así que la Luna nunca se encoge ni crece de verdad. Simplemente estamos espiando su lado soleado desde un sitio nuevo cada noche.
Dato curioso: La Luna tarda alrededor de un mes en dar una vuelta a la Tierra: ¡de ahí viene la palabra “mes”, que viene de muy antiguo de “Luna”!