¿Cómo nos deja hablar un teléfono?
Te acercas un teléfono a la oreja, dices «¡Hola!» y un amigo que está muy lejos te oye al momento. ¿Cómo viaja tu voz tan deprisa?
Tu voz se convierte en un código
Cuando hablas, el aire tiembla en pequeñas ondas. El diminuto micrófono que hay dentro del teléfono nota esos temblores y los convierte en un código —una larga cadena de señales rapidísimas, casi como puntos y rayas.
Este código es pequeño y rápido. Puede viajar mucho más deprisa de lo que tu voz podría gritar de un lado a otro de una habitación.
El código sale volando
Desde un teléfono móvil, el código sale volando como ondas de radio invisibles. Saltan hasta una torre alta que hay cerca y luego corren a través de cables, a veces incluso por debajo del mar, hasta llegar al teléfono de tu amigo.
Todo esto ocurre en menos de un segundo, así que parece que estáis hablando el uno al lado del otro.
El código vuelve a ser sonido
El teléfono de tu amigo atrapa el código y hace el truco al revés. Un pequeño altavoz vuelve a hacer temblar el aire, copiando el sonido exacto de tu voz. ¡Ahora tu amigo oye «¡Hola!»… y puede contestarte de la misma manera.
Dato curioso: Las señales en los cables pueden viajar casi a la velocidad de la luz, ¡lo bastante rápido para dar varias vueltas a toda la Tierra en un segundo!