¿Por qué tenemos huesos?
Aprieta con el dedo en tu brazo y empuja con suavidad. ¿Notas algo duro dentro? ¡Eso es un hueso! Tienes muchísimos, todos trabajando juntos. Pero ¿para qué sirven los huesos?
Una estructura que te sostiene
Todos tus huesos unidos forman una estructura fuerte llamada esqueleto. Tu esqueleto es como los palos de dentro de una tienda de campaña: lo sostiene todo y le da a tu cuerpo su forma.
Sin huesos no podrías ponerte de pie ni sentarte erguido. Estarías blandito y tambaleante, ¡desparramado por el suelo como una medusa!
Los huesos te ayudan a moverte
Los huesos no pueden doblarse, así que ¿cómo te retuerces y corres? Tu esqueleto tiene unos puntos especiales que se doblan llamados articulaciones, como las de tus rodillas, codos y dedos.
Unos músculos blandos tiran de tus huesos en esas articulaciones. Cuando un músculo tira, el hueso se mueve, y así puedes caminar, saludar, saltar y bailar.
Una caja segura para las partes blandas
Algunos huesos tienen un trabajo muy importante: protegen las partes blandas de dentro de ti. Tu cráneo redondo es un casco duro para tu cerebro. Tus costillas curvadas forman una jaula que protege tu corazón y tus pulmones.
Así que los huesos te sostienen, te ayudan a moverte y mantienen seguro tu interior, ¡todo al mismo tiempo!
Dato curioso: Una persona mayor tiene unos 206 huesos, pero un bebé nace con unos 300. A medida que creces, ¡algunos huesos pequeños se unen formando otros más grandes!