¿Cómo movemos el cuerpo?
Mueve los dedos. Saluda con la mano. Fácil, ¿verdad? Pero detrás de ese pequeño saludo hay un equipo muy ocupado trabajando más rápido de lo que tardas en parpadear.
Mensajes veloces desde el cerebro
Todo empieza en tu cerebro, el jefe de tu cuerpo. En el momento en que decides moverte, tu cerebro lanza un mensaje. El mensaje corre por unos cables finos que tienes dentro llamados nervios, que llegan a cada parte de tu cuerpo.
¡El mensaje va tan rápido que llega a tu mano casi en el mismo instante en que lo piensas!
Los músculos tiran de los huesos
El mensaje llega a tus músculos, las partes blandas y elásticas que tienes bajo la piel. Cuando un músculo recibe la señal, da un apretón y se hace más corto. Al acortarse, tira de un hueso.
Tus huesos se juntan en puntos flexibles llamados articulaciones, como el codo y la rodilla. Cuando un músculo tira de un hueso por una articulación, esa parte de ti se dobla o se levanta. ¡Así es como te mueves!
Trabajar en equipo
Aquí está lo ingenioso: un músculo solo puede tirar, nunca empujar. Por eso los músculos trabajan en parejas. Un músculo tira de tu brazo hacia arriba. Para estirarlo otra vez, un músculo diferente del otro lado tira de él hacia abajo. Se turnan, como dos amigos en un balancín.
Dato curioso: Incluso cuando estás sentado totalmente quieto, hay músculos diminutos que siguen trabajando: ¡tu corazón es un músculo que aprieta todo el día y toda la noche sin descansar nunca!