¿Por qué somos todos diferentes?
Mira a tu alrededor en un patio lleno de gente. Altos y bajitos, pelo rizado y liso, niños callados y otros ruidosos. De entre los miles de millones de personas que hay en la Tierra, no hay nadie exactamente como tú. ¡Qué maravilla! Pero ¿por qué somos todos tan diferentes?
Una mezcla de tu familia
Una parte de ti viene de tu familia. Unas diminutas instrucciones llamadas genes pasan de padres a hijos. Ayudan a decidir cosas como el color de tus ojos, la forma de tu nariz y cuánto puedes llegar a crecer. Por eso a lo mejor tienes la sonrisa de tu papá o los rizos de tu abuela: una mezcla familiar especial, solo para ti.
Una mezcla de tu vida
La otra parte de ti viene de tu vida: todo lo que haces, ves y aprendes. Los lugares donde vives, la comida que pruebas, los juegos a los que juegas y las personas que conoces dan forma a quien llegas a ser. Dos niños pueden parecerse mucho y, sin embargo, amar cosas totalmente distintas, porque cada uno tiene su propia historia.
Ser diferente es genial
Imagina que a todo el mundo le gustara la misma comida, contara los mismos chistes y tuviera las mismas ideas… ¡qué aburrido! Nuestras diferencias hacen que algunas personas inventen, otras canten, otras construyan, otras cuiden. Juntos, todos nuestros distintos dones hacen el mundo más rico, más amable y más divertido.
Dato curioso: Incluso los gemelos idénticos, que comparten los mismos genes, tienen huellas dactilares totalmente diferentes. ¡Así que de verdad solo existe un tú!