¿Por qué sentimos miedo a veces?
Un ruido fuerte, un perro grande, el pasillo oscuro… y de pronto se te revuelve la tripa y el corazón te hace pum-pum-pum. Esa sensación es el miedo. Pero ¿por qué lo tenemos?
El miedo es la alarma de tu cuerpo
Hace mucho, mucho tiempo, las personas necesitaban detectar el peligro rápido para estar a salvo. Así que nuestro cuerpo desarrolló una alarma incorporada. Cuando tu cerebro nota algo que podría ser arriesgado, hace sonar la alarma en un instante, más rápido de lo que puedes pensar.
Esa alarma manda un ayudante llamado adrenalina corriendo por todo tu cuerpo. Tu corazón late más rápido, tu respiración se acelera y tus músculos se preparan. Tu cuerpo se pregunta: ¿debería tener cuidado, alejarme o pedir ayuda?
Tener miedo es normal
¡Todo el mundo siente miedo a veces, también las personas mayores! Tener miedo no es ser débil. Es una señal lista, como un detector de humo que pita para mantenerte a salvo. A veces la alarma se dispara aunque no haya peligro de verdad, como durante una película de miedo. No pasa nada. Estás a salvo.
Hablar lo hace más pequeño
El mejor truco para el miedo es hablar de él. Cuando le dices a una persona mayor “tengo miedo”, la preocupación se encoge. Puedes respirar despacio y profundo para apagar la alarma y recordarle a tu cuerpo que todo va bien.
Dato curioso: Cuando tienes miedo, tus ojos se abren más para que puedas ver más cosas, ¡la manera que tiene tu cuerpo de ayudarte a buscar el peligro!