¿Cómo funcionan los imanes?
Pega un imán a la nevera y clonc: se queda bien sujeto, aunque no haya nada que lo pegue ahí. ¿Qué es este poder invisible?
Una fuerza invisible
Cada imán tiene a su alrededor un poder especial que tira de las cosas, llamado fuerza magnética. No puedes verla, pero puedes notar cómo tira. Esa fuerza se extiende por el espacio alrededor del imán, como una burbuja que no puedes ver.
Cuando el tipo de metal adecuado se acerca, la fuerza lo agarra y lo atrae.
A los imanes les encanta el hierro
Un imán no se pega a todo. Tira de metales como el hierro y el acero, por eso se agarra a la puerta de la nevera, que está hecha de acero. Pero no hace caso al plástico, la madera, el cristal e incluso a algunos metales como el oro.
¡Así que si un imán se pega a algo, has encontrado una pista de que dentro se esconde hierro!
Empujar y atraer
Cada imán tiene dos extremos, llamados polos: un polo norte y un polo sur. Y aquí está la sorpresa: dos imanes no siempre se atraen.
Si das la vuelta a uno, los polos iguales se empujan para separarse, como si no quisieran tocarse. En cambio, los polos opuestos se atraen. Pruébalo y nota la magia tú mismo.
Dato curioso: ¡La Tierra entera es un imán gigante! Por eso la aguja de una brújula siempre gira para señalar hacia el norte.