¿Por qué se caen las hojas en otoño?
En otoño los árboles montan todo un espectáculo. Las hojas verdes se vuelven amarillas, naranjas y rojas, y luego caen al suelo para que las pises y crujan. Pero ¿por qué dejan caer sus hojas los árboles?
Menos luz del sol en otoño
En verano los días son largos y luminosos. Las hojas usan la luz del sol para fabricar alimento para el árbol, un poco como una cocina llena de cocineros muy atareados. Pero en otoño los días se hacen más cortos y el sol es más débil. Con menos luz, las hojas ya no pueden fabricar mucho alimento.
El verde se va apagando
El color verde de las hojas viene de algo llamado clorofila. Es la parte que atrapa la luz del sol para cocinar el alimento. Cuando el árbol deja de fabricar alimento, el verde de la clorofila se va apagando, y otros colores que estaban escondidos todo el tiempo por fin aparecen. ¡Son los amarillos y rojos que tanto nos gustan en otoño!
Hora de que el árbol descanse
Pronto el árbol deja caer sus hojas. ¿Por qué? Durante el frío invierno hay poca agua y poca luz, así que el árbol se toma un largo descanso, como un sueño profundo. Dejar caer sus hojas le ayuda a ahorrar agua hasta la primavera, cuando vuelven los días cálidos y soleados y crecen hojas verdes nuevecitas.
Dato curioso: Los árboles que conservan sus hojas todo el año, como los pinos, tienen hojas finas con forma de aguja que no se secan, ¡así que se quedan verdes incluso en invierno!