¿Cómo crecen las semillas y se convierten en plantas?
Una semilla puede ser más pequeña que un botón y parecer tan seca como un guijarro. Sin embargo, escondido dentro está todo lo que necesita para convertirse en una planta alta y frondosa. ¿Cómo ocurre eso?
Una planta bebé con su fiambrera
Abre por la mitad una semilla grande, como una alubia, y encontrarías dentro una diminuta planta bebé dormida. A su alrededor hay guardada una reserva de comida, como una pequeña fiambrera. La planta bebé va comiendo de esa comida para empezar, antes de poder fabricar la suya propia.
Despertar
Una semilla espera, profundamente dormida, hasta que llega el momento adecuado. Necesita dos cosas para despertar: agua para ablandar su cáscara dura, y calor para notar que ha llegado la primavera. Cuando llegan las dos, la semilla se hincha, su cubierta se abre y la planta bebé se mueve. A esto lo llamamos germinación.
Crecer hacia abajo y hacia arriba
Ahora el brote crece de dos maneras a la vez. Una raíz empuja hacia abajo en la tierra para beber agua y agarrarse bien fuerte. Un tallo empuja hacia arriba hacia la luz, donde abrirá sus primeras hojas. Pronto las hojas captan la luz del sol y la planta joven empieza a fabricar su propia comida, ¡ya toda mayor!
Dato curioso: Algunas semillas pueden echarse una siesta increíblemente larga. ¡Una vez los científicos despertaron una semilla de palmera datilera que había esperado unos 2.000 años, y brotó!